Kinesiología en el jinete

 

Como vimos en el artículo sobre kinesiología en el caballo, la kinesiología es una terapia holística y trabaja de manera energética sobre las emociones.  Se base en la filosofía de que las enfermedades y males del cuerpo vienen producidos por desequilibrios emocionales. Se la puede usar en el caballo para mejorar y mantener su salud emocional y también se puede aplicar la misma terapia al jinete para ayudarle a liberarse de cualquier estrés emocional o físico que puede estar sufriendo a la hora de montar a caballo.  Se puede aplicar a jinetes de todos niveles, desde el principiante que quizás sufra pánico al subirse hasta los jinetes de la más alta competición para ayudarles a eliminar cualquier bloqueo físico o emocional que tenga e impide que luzca su máxima potencial.  De hecho Heike Kemmer del equipo olímpico alemán, trabaja con el kinesiólogo Eckhart Meyners regularmente.

Se puede clasificar los problemas de un jinete en dos grupos principales:  psicológicos y físicos.  Los psicológicos serían problemas que incluyen cualquier tipo de miedo o falta de confianza, miedo al caballo en sí, a concursar, al público, al fracaso, se queda bloqueado ante el salto……  Los físicos serían problemas de equilibrio en la silla, botar demasiado, cabeza que cabecea, cuello de cisne, una pierna tiene sensación de estar más larga que la otra, un hombro caído…. Luego hay problemas como rodillas que suban, tensión en los hombros, tensión en las manos o gestos involuntarios con las manos que pueden derivar de los dos grupos, ya que son reacciones físicas muy a menudo ligadas directamente a algún tipo de miedo.  Puede ser un miedo completamente ajena a la monta, la pareja no funciona, falta de dinero, el trabajo etc.

Con la kinesiología se trata de cambiar la memoria negativa de las células del cuerpo a una positiva.  Cada trabajo es específico a cada persona, no sirve las recetas ya que cada cuerpo responde al estrés de manera única.  Puede ser que  yo necesito masajear los glúteos para relajar los hombros y que otra necesita todo un trabajo emocional para conseguir lo mismo.

Para los problemas del grupo psicológico se suele corregir con un trabajo energético que puede incluir terapias con imanes, piedras, acupresura, reiki, equilibrio de chakras, flores de Bach etc. y si posible es mejor hacer la terapia en camilla en la consulta.  A no ser posible se puede hacer sentados en una zona tranquila de la hípica.

La mayoría de los problemas físicos ubicados en la parte superior del cuerpo, ya sea hombros o cabeza, originan en la zona pélvica, por lo tanto más que el profesor te diga de relajar los hombros, no vas a conseguir nada si no relajas la cadera.  Lo mismo podemos decir para el efecto cisne del cuello o la cabeza que no deja de cabecear.  Si no se sabe de donde proviene la tensión, se puede averiguar a través de unos simples tests musculares.  Con los mismos tests se puede averiguar la mejor manera de eliminar estas tensiones.  Para tratar los problemas físicos es conveniente hacerlo en la hípica con el caballo a mano para poder comparar un antes y después del tratamiento para que el cuerpo vaya acumulando esta información nueva y la graba en la memoria celular enseguida.

Los de doma sobretodo, pecamos de querer sentarnos súper erguidos en la silla y quedarnos lo más quieto posible, así creando tensión en nuestros cuerpos que impide que el caballo fluye hacia delante con toda la elegancia que tenga.  Un asiento relajado y equilibrado producirá una soltura en la antemano del caballo, mientras que un asiento rígido bloquea la soltura necesaria para la máxima extensión.  También produce un asiento a la vista muy forzado.  Esta manera de montar nos hace contraer los músculos equivocados y a lo largo estos músculos se ponen muy fuertes y cuando nos damos cuenta que nuestro asiento no es lo que tendría que ser, nos es imposible cambiarlo con lo que nos dice el entrenador, simplemente porque no sabemos que músculos nos están incordiando o cómo relajar el músculo en cuestión.

Una vez encontrado el problema y el músculo causando el problema podemos empezar a eliminarlo, debilitando o fortaleciendo el músculo a través de los husos neuromusculares (HN) o los órganos Golgi de tendones (OGT).  Los HN se encuentran en los propioceptores de los músculos y controlan la extensión del músculo y suelen estar en el centro del músculo.  Los OGT son propioceptores de los tendones e informan al cuerpo si el músculo se contrae demasiado.  Se encuentran en la inserción y origen del músculo.  Estimulando adecuadamente los HN u OGT conseguimos debilitar o fortalecer el músculo a tratar.

En los dos casos, tanto el trabajo psicológico y el trabajo físico, se hace un repaso de todo el cuerpo para encontrar la raíz del problema y se intenta eliminarla del cuerpo, así anulando la memoria negativa celular o subconsciente y reemplazándola con una memoria positiva.  A repasar todo el cuerpo se mira si hay bloqueos en los siguientes campos:

Físico, química, emocional, sistema nerviosa, electro-magnético, y sútil.

En el campo físico vemos si hay problemas a nivel estructural, suturas, ATM, cervicales, músculos…

En el químico si hay alergias, intoxicaciones, presión arterial, química sanguínea…

En el emocional, fobias, inseguridades, creencias limitantes….

El sistema nervioso abarca formación reticular, el sistema límbico, integración de propioceptores, el sistema endocrino…

En el campo electro-magnético vemos el desorden oculomotriz y auricular, ionización, geopatalogías, focos dentales, ritmos de sueño….

Y en el sútil se trabajan las chakras, el aura etc.

Todo esto se hace a través de los tests musculares que es la base de la kinesiología y se corrija debidamente.  Con estos tests también se puede establecer que ejercicios son los más convenientes para añadir a tu régimen de ejercicios para mejorar las zonas problemáticas concretas y así lucir el asiento y la confianza que siempre hayas deseado.

Para más información o consultas llama a

Susan Wight

Equilibri Cavalieri

646 653 047

www.equilibricavalieri.com

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